La hipoacusia se mide en diferentes niveles, en función de su grado

Hipoacusia; uno de los problemas de salud crónicos más comunes en la actualidad

La pérdida de audición, o hipoacusia, aunque afecta a personas de todas las edades, es mucho más común en las personas mayores. La pérdida de audición afecta aproximadamente a 17 de cada 1.000 menores de 18 años. La incidencia aumenta con la edad: aproximadamente 31% de la población mayor de 65 años sufre pérdida de audición. Ésta puede ser hereditaria o puede ser el resultado de una enfermedad, traumatismo, exposición a largo plazo al ruido, o medicamentos. La hipoacusia se mide en diferentes niveles, en función de su grado. Leve, moderada, severa o profunda.

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El momento adecuado

El momento ideal para tratarla es en el paso de leve a moderada. Se mantiene prácticamente intacta la inteligibilidad, (entendimiento de las palabras). Si no se corrige a tiempo esta inteligibilidad sufre, llegado a niveles de 0 entendimiento en pérdidas profundas. Por ello la estimulación continuada es fundamental para ralentizar la pérdida de entendimiento de las conversaciones, que es la verdadera y trágica consecuencia de la pérdida auditiva.

Una vez dejamos de entender las palabras comenzamos a aislarnos y a encerrarnos en nosotros mismos ya que no se puede mantener una conversación de forma incomoda, a voces, etc. Dicho aislamiento acústico conlleva un aislamiento emocional y de relación con el entorno.

Las consecuencias de la pérdida auditiva tienen mucha más importancia de la atribuida actualmente. Al ser muy progresiva no observamos en nuestros mayores un cambio drástico y asumimos que como son mayores su capacidad de relacionarse queda mermada, cuando el problema no es la edad si no la pérdida de estímulos sensoriales.

Si usted nota pérdida auditiva o sus mayores le piden que repita usted las frases, observa que en las reuniones familiares no interviene o sube el volumen de la televisión, no dude en acudir a un especialista.



    Tipos de pérdida



  • PÉRDIDA NEUROSENSORIAL

    ¿Qué es?

    Antiguamente, a la pérdida auditiva neurosensorial se la llamaba “sordera nerviosa”. Actualmente sabemos que, en la mayoría de los casos, el problema proviene del oído interno, no del nervio auditivo. Sin embargo, continuamos agrupando ambos problemas, ya que el oído interno y el nervio auditivo están conectados y necesitan trabajar en equipo.

    Esta es otra razón por la que se debe tratar precozmente la pérdida auditiva: los componentes neurosensoriales ‘del final’ del sistema auditivo necesitan la aportación de los componentes sensoriales ‘del inicio’ para poder crecer y mantenerse sanos.


    ¿Qué causas la producen?

    Las causas de la pérdida auditiva neurosensorial son variadas, pero se pueden clasificar en dos categorías: congénita o adquirida.

    La pérdida auditiva congénita está presente desde el nacimiento y constituye el problema más frecuente en bebés recién nacidos. Afecta a menor población que la presbiacusia o pérdida asociada a la edad.

    La pérdida auditiva adquirida, que sucede después del nacimiento, tiene diversos factores como causa. Entre ellos están el traumatismo acústico, la presbiacusia (como decíamos es la pérdida de audición a medida que se envejece), la exposición continuada a ruidos de maquinaria, el síndrome de Meniere y la meningitis. Los medicamentos ototóxicos (estos dañan el oído como efecto secundario aunque pueden ser necesarios para tratar algunas enfermedades mortales) también pueden ocasionar pérdida auditiva. Un tumor en el nervio auditivo, neurinoma, puede provocar una pérdida auditiva neurosensorial, no tan frecuente, o en el oído medio, colesteatoma, que se suele tratar con un vaciamiento radical de la cavidad media también ocasiona graves prejuicios auditivos.


    ¿Cuáles son los síntomas?

    Si padece hipoacusia en ambos oídos la pérdida auditiva neurosensorial implicará que usted tendrá dificultades para entender los fonemas y por lo tanto las palabras y las conversaciones, incluso cuando ésta suena lo suficientemente alta. Si la padece en un solo oído, tendrá problemas para localizar el origen de los sonidos o para entender conversaciones con ruido ambiente elevado.


    ¿Qué tratamientos existen?

    Desgraciadamente no existen medicamento o cirugías para resolver este tipo de pérdida. Los audífonos ofrecen soluciones muy satisfactorias a las personas que sufren pérdida auditiva neurosensorial de leve a moderada y más complejas a las personas con perdida auditiva severa o profunda. La adaptación precoz será clave en casos de presbiacusia y en causas de trauma acústico.

  • PÉRDIDA CONDUCTIVA

    ¿Qué es?

    La pérdida auditiva conductiva se produce cuando algo impide que las ondas sonoras atraviesen el oído externo y medio y lleguen al oído interno. El tipo de pérdida es similar al que sentiremos con tapones de cera cerrados en el canal auditivo.


    ¿Cuáles son las causas?

    Las causas diversas que pueden producir una pérdida auditiva conductiva o de transmisión incluyen problemas como otoesclerosis, infecciones del oído medio (otitis media), tumores benignos (colesteatomas), perforaciones timpánicas, traumatismos y malformaciones del oído medio y externo, tales como la exostosis llamada también enfermado del nadador.


    ¿Que síntomas son característicos?

    Las conversaciones no se entienden bien. La pérdida suele rondar unos 40 db en frecuencias conversacionales, y cuando hay ruido ambiente no se distinguen bien las palabras. Las prótesis auditivas convencionales aportan un resultado definitivo. En el caso de que no esté indicada la cirugía los resultados son de manual, aportando una satisfacción total, ya que este tipo de pérdidas conserva muy bien la memoria auditiva.


    ¿Qué tratamientos se aplican?

    El médico otorrinolaringólogo debe siempre de hacer el diagnóstico y la posterior indicación. En el caso de tapones de cera, se extraen, en el de otitis serosas, situación en la que hay mucha mucosa en el oído medio que impide la normal transmisión del sonido, se trata a través de medicamentos, en el caso de otoesclerosis, perforación timpánica u otras patologías que en las que la cirugía está indicada, se suele intervenir.

    En el caso de que la cirugía no esté indicada o quede desestimada por riesgos que el facultativo valora, la adaptación de audífonos es la mejor solución, por no decir la única. Solo otro tipo de implantes los puedes reemplazar pero acarrea cirugías complicadas, con postoperatorios lentos y molesto y un coste elevado.

  • PÉRDIDA MIXTA

    ¿Qué es?

    La perdida auditiva mixta es la combinación de perdida auditiva conductiva o de transmisión y perdida auditiva neurosensorial o perceptiva, porque hay daños en ambas partes del oído el externo o medio y el oído interno. La severidad de este tipo de perdida auditiva oscila entre moderada y profunda.


    ¿Que causas lo provocan?

    Por lo explicado anteriormente las causas son la suma de algunas de las patologías asociadas a ambos tipos de pérdida auditiva, con un mayor componente de una o de otra.


    ¿Que síntomas tiene?

    Igual que en perdidas neurosensoriales, si esta es acusada. Hace falta más volumen y las conversaciones se siguen con dificultad, dependiendo de la evolución de la pérdida.


    ¿Qué tratamientos existen?

    Dependiendo de los grados y la composición de la perdida auditiva mixta, puede tratarse con medicación, cirugía o audífonos. De nuevo es el facultativo quien debe de hacer la indicación.La perdida auditiva conductiva puede tener diferentes soluciones médicas pero al ser necesario tratar la pérdida neurosensorial también, en muchas ocasiones, cuando es necesaria la cirugía, se suele prescindir de ella, salvo que tenga un peso importante en la suma de ambas pérdidas.

Si presenta alguno de estos síntomas solicite cita aquí, le realizaremos un estudio audiológico sin compromiso alguno.















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