Francisco Ortega, Director General y fundador de Audicost

En Audicost no vendemos a precios bajos. Lo que hacemos es ofrecer gamas altas a precio de gamas inferiores.

ENTRVISTA GACETA AUDIO

¿Por qué surgió Audicost?
Cuando comenzamos, en otoño de 2013, las empresas de presencia nacional estaban empezando a bajar precios por la presión de los grupos de óptica, incluso algunas ofrecían 2×1, y, como partíamos de cero y no teníamos ningún condicionante, decidí que fuéramos la primera empresa, con objetivo de implantación nacional, que ofreciese la opción de compra inteligente.

Y ¿qué es esto de compra inteligente?
En Audicost no vendemos a precios bajos. Lo que hacemos es ofrecer gamas altas a precio de gamas inferiores. Así tenemos mejores oportunidades de dar una solución óptima, pero a un precio competitivo.

¿Qué tal la experiencia tras 6 años?
Pues la verdad es que todo cambió cuando, por casualidad, conocí a Rosa Albaladejo, una logopeda especializada en audición y que cuenta con una dilatada experiencia como audióloga. Acababa de poner en marcha una clínica especializada en rehabilitación auditiva y cognitiva y le propuse que tratase a nuestros pacientes. La deprivación auditiva conlleva desórdenes en el procesamiento auditivo central y problemas de memoria, y si nos limitamos a corregir la pérdida del sistema periférico, sin rehabilitar las funciones afectadas, la solución es lenta y parcial.

Entonces ¿empezasteis a colaborar?
Al principio, nos encontramos un problema importante porque cuando empezó a evaluar a nuestros pacientes observó que las adaptaciones eran insuficientes. Por decirlo de otro modo, no eran lo suficientemente finas y no podía rehabilitar correctamente pues los pacientes no evolucionaban según lo esperado.

¿Cómo lo resolvisteis?
Contraté a Rosa para que desarrollase un protocolo de excelencia audiológica porque me di cuenta de que, aunque todos nuestros audiólogos eran titulados y con altos niveles de experiencia, la formación que se imparte en las escuelas resulta ser insuficiente. Esto es debido a la escasa importancia que se le da a la audiología en el programa de formación, de acuerdo con el desarrollo curricular fijado por las autoridades competentes.

¿Cuáles han sido los resultados?
Excelentes, como el protocolo. Nuestros ratios de pruebas generadas y adaptaciones exitosas convertidas en venta han mejorado más allá de lo esperado.
Audicost se concentra en dos aspectos: ofrecer una compra inteligente y tener una exigencia muy alta a nivel clínico. De cara a los usuarios, nos posicionamos como una empresa más asequible y que les quita una preocupación, por los precios contenidos. Facilitamos que nos visiten y cuando ponemos en marcha el protocolo la eficacia es altísima. Entendemos que uno sin otro no es viable.

Y ese protocolo ¿no alarga mucho el tiempo de atención al paciente?
Supone un aumento de unos 15 minutos, pero con ello te ahorras después las quejas de los pacientes que no se adaptan, se reducen las devoluciones y el audioprotesista gana en seguridad, por lo que compensa con creces.

¿Cuál sería el análisis final?
No solo hay que realizar un estudio completo, donde a través de las pruebas lleguemos a una conclusión fiable, sino que hay que adaptar los audífonos con una exigencia mayor y, a través de los test de comprobación, confirmar que hemos cumplido nuestros objetivos.

¿Y cómo se puede beneficiar el sector?
Audicost es una empresa abierta. Nuestra propuesta pasa por la formación como cuestión fundamental. Por ello, cualquier centro que se adhiera a nuestro grupo se beneficiará de ella, así como de otras muchas ventajas.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *