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¿Qué son los osteomas en el oído?

En esta ocasión vamos a hablar de qué es un osteoma. Este término hace referencia a un tipo raro de tumor de huesos de lento crecimiento, benigno y no canceroso, que está constituido por tejido óseo maduro bien diferenciado (es decir, que está hecho de hueso al sobredimensionarse el hueso al que afecta).

Puede aparecer y desarrollarse en los huesos de todo el cuerpo, pero es más frecuente que aparezca en cualquier zona ósea de la estructura craneal: en huesos de la cara (como el osteoma mandibular), frente, cuello o cabeza (como son los osteomas en el hueso frontal, en el mastoides o en el hueso temporal).

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Al no tratarse de un tumor maligno no generará metástasis y, por regla general, es asintomático, lo que puede dificultar su detección. Si hablamos de sus causas, sólo podemos mencionar que todavía se desconocen, aunque es muy posible que se genere por temas genéticos, por traumatismos o por lesiones óseas en el oído externo.

El osteoma puede darse espontáneamente y puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad. Es más común que se desarrolle en niños y adultos jóvenes, además de que suele afectar más a hombres que a mujeres, (en concreto, tres veces más). La mayor parte de los casos se diagnostican en pacientes con edades comprendidas entre los 5 y los 25 años.

Los osteomas en el oído son precisamente eso, un osteoma que aparece en los huesos del oído, generalmente en el que se encuentra situado sobre el tímpano. El hueso afectado crece en exceso y estrecha el conducto auditivo externo (encargado de conducir el sonido hasta el tímpano), lo que además de favorecer las infecciones de oído, como las otitis, puede ocasionar hipoacusia.

El osteoma de oído en particular es mucho más frecuente que haga su aparición en personas que se encuentran en contacto constante con el medio acuático, como son los nadadores, surfistas o buceadores. Está estrechamente relacionado con la exposición crónica al agua fría y suele darse más en hombres, en una franja de edad comprendida entre los 30 y los 40 años.

No está de más mencionar el osteoma osteoide. Como osteoma, también es un tumor benigno óseo que no crece ni se propaga a otros huesos, pero este tipo se da en los huesos largos y extremidades inferiores de nuestra anatomía, como puede ser el fémur. A veces puede desarrollarse en la columna vertebral y en los huesos de brazos y manos.

El síntoma común de este osteoma que lo distingue de los demás es el dolor constante que produce, opaco y molesto, que por la noche empeora todavía más. Se calcula que representa el 5% de los tumores óseos y el 11% de los tumores benignos de huesos, por lo que se da con escasa frecuencia. Para mayor tranquilidad, en este vídeo de la Clínica Universidad de Navarra podréis ver de primera mano el testimonio y los buenos resultados obtenidos tras una intervención para eliminar un osteoma osteoide a un joven paciente.

Síntomas y diagnóstico

Como hemos mencionado antes, por regla general el osteoma es asintomático y suele pasar desapercibido. Sus síntomas son poco frecuentes, aunque esto no significa que el de cabeza u oído no pueda acompañarse de:

  • Dolores de cabeza
  • Molestias o dolor de oído
  • Sensación de taponamiento
  • Sinusitis
  • Infecciones de oído reiteradas
  • Pérdida de audición, temporal o progresiva
  • Tinnitus o acúfenos, sobre todo al entrar agua en el oído
  • Problemas de visión
  • Alguna deformidad ósea
  • Exceso de cerumen
  • Pequeños bultos visibles en la parte externa del oído

Si crees que puedes padecerlo, no lo dudes y visita al otorrino. El diagnóstico de los osteomas se puede llevar a cabo a través de una exploración física que nos realizará nuestro médico, a través de radiografía y tomografía computerizada (TC), y por medio de una gammagrafía ósea.

Tratamiento

Tras el diagnóstico de un osteoma, viene el tratamiento. Muchos de ellos no requieren de él, ya que no son molestos ni influyen en la salud. A estos osteomas simplemente habrá que tenerlos bajo vigilancia.

Si necesitase tratamiento, lo más normal es que es médico recete analgésicos para el dolor o algún otro tipo de técnica poco invasiva como alivio. Sólo en determinadas ocasiones es necesaria la microcirugía para extirparlo (a través de una canaloplastia), como cuando el dolor que produce ya no es soportable, cuando causa problemas de movilidad, de pérdida de audición o comprime un nervio. También puede eliminarse utilizando radiofrecuencia.

Y como siempre nos gusta recalcar, la prevención también puede ser muy importante para tratar esta patología. Cosas tan sencillas como una buena higiene auditiva, el secar bien los oídos tras darnos un chapuzón, evitar cambios bruscos de presión, usar gorro y tapones al practicar natación o deportes acuáticos o el visitar al especialista para una revisión auditiva anual, siempre son de agradecer.

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