O busca directamente en nuestros Centros Auditivos.

Categoría

Oído

De acuerdo a los datos que en 2009 publicaba la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estimaba entonces que el número de personas con discapacidad auditiva a nivel mundial giraba en torno a los 278 millones. Los mismos datos aseguraban que en Europa cerca de 71 millones de adultos entre 18 y 80 años sufrían pérdida auditiva, y que en España la cifra alcanzaba el 10% de la población entre los 6 y 65 años. Además, los datos de la Dirección General de Tráfico plasmados en su revista Tráfico y Seguridad Vial establecen que un 2% de los aproximadamente 3,7 millones de informes médicos que se llevan a cabo anualmente a conductores se centran en revisar la audición del conductor.  Y es que una disminución de la capacidad auditiva no solo afecta a la seguridad en la conducción en carretera o al rendimiento del conductor, sino que también afecta en su día a día, afectando incluso a sus habilidades comunicativas. Teniendo esto en cuenta cabe preguntarse, ¿se puede conducir con audífonos si se sufre una deficiencia auditiva?

En la lengua española conviven los verbos oír y escuchar, dos verbos que, a pesar de tener significados diferentes, a menudo suelen ser utilizados como sinónimos. Sin embargo, de acuerdo a lo que indica el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, debemos distinguir entre oír como percepción del sonido con el oído, y escuchar, como aplicar el sonido para oír y prestar atención a lo que se oye.  Es decir, para oír no es necesario hacer uso de la voluntad, mientras que para escuchar sí. Dos procesos que forman parte de la comunicación.

En 2023 los datos de la Organización Mundial de la Salud reflejaban que más de 360 millones de personas vivían con una pérdida auditiva discapacitante. Más preocupante aún es el hecho de que se considerara que un millón de personas de entre 12 y 35 años estaban en riesgo de pérdida auditiva debido a su exposición al ruido Pero, ¿pueden evitarse estos problemas auditivos? Sin duda alguna la respuesta es sí. Aunque se encuentren entre los problemas de salud más comunes la realidad es que al menos un 60% de estas pérdidas pueden evitarse si su detección se aborda de forma preventiva en atención primaria.   Cuidar los oídos resulta fundamental, ya que estos son una parte fundamental en nuestra vida. Los malos hábitos en tu salud auditiva podrían provocar pérdidas parciales o completas de audición. Un riesgo que no merece la pena correr, cuando mantener una buena salud auditiva puede ser muy sencillo. Te ofrecemos diez consejos muy sencillos para que puedas mantenerla día a día.

La miringotomía es un procedimiento quirúrgico consistente en la realización de una pequeña incisión en la membrana timpánica. Su objetivo es drenar el líquido que la caja timpánica pueda contener y así regular la presión del aire entre el oído medio y exterior Estas incisiones suelen ir acompañadas de la colocación de tubos de drenaje en el oído. Estos tubos de drenaje transtimpánicos (TDT) permiten que la membrana permanezca abierta durante más tiempo y se favorezca el drenaje del oído medio durante más tiempo. 

Es una afección auditiva seria que puede tener consecuencias significativas si no se trata adecuadamente. Este problema, a menudo confundido como un tumor, es una acumulación de células de piel en el oído medio, lo que puede provocar una serie de síntomas y complicaciones. Comprender por qué se produce y cómo se maneja es crucial para aquellos afectados por esta condición.

¿Cuál es la diferencia entre audífonos y amplificadores de sonido? Para aquellos que buscan soluciones para problemas de audición, entender las distinciones entre estos dispositivos es fundamental. Los amplificadores de sonido y los audífonos, aunque comparten el propósito de mejorar la capacidad auditiva, tienen diferencias significativas en su funcionamiento y diseño.

Llevamos ya un tiempo hablando sobre algunas de las enfermedades más comunes que pueden afectar a nuestros oídos. También hemos hecho bastante hincapié en algunas de las más importantes que afectan al oído interno en particular, y seguiremos hablando de alguna dolencia más para no dejárnosla en el tintero.

Nos encontramos otra vez ante otro término que acaba con el sufijo “-itis”, por lo que efectivamente se trata de una inflamación. Pero, ¿de qué exactamente? Pues del laberinto. ¿Laberinto?, ¿tenemos algo llamado así en nuestra anatomía?

En esta ocasión nos ponemos algo más técnicos, tocando un poco la física. Pero no os preocupéis, que aunque el tema pueda parecer algo difícil, os lo expondremos de forma sencilla. Todo ello va a ser necesario para poder comprender qué son las frecuencias que oímos y cuáles son molestas para el oído humano.

Nuestro canal auditivo, también conocido como conducto auditivo o meato auditivo externo, es una estructura tubular que conecta el oído externo con el oído medio. Para entendernos mejor, se trata del conducto que tenemos desde la entrada al oído por nuestra oreja hasta el tímpano, que es donde comienza el oído medio.
DESCUBRE LA DIFERENCIA SIN COMPROMISO

Prueba nuestros audífonos en tu día a día

Queremos que experimentes cómo la tecnología más avanzada puede transformar tu calidad de vida.

Pruébalos 30 días gratis | Pide cita